La respiración es un proceso vital el cual consiste en la entrada de oxígeno al cuerpo de un ser vivo y la salida de dióxido de carbono del mismo, así como al proceso metabólico de respiración celular, indispensable para la vida de los organismos aeróbicos.
Según los distintos hábitats, los distintos seres vivos aeróbicos han
desarrollado diferentes sistemas de hematosis: cutáneo, traqueal, branquial, pulmonar. Consiste en un intercambio gaseoso oxígeno, necesario para la respiración celular, y se desecha dióxido de carbono y vapor de agua, como producto del proceso decombustión del metabolismo energético.
Plantas y animales, lo mismo que otros organismos de metabolismo
equivalente, se relacionan a nivel macroecológico por la dinámica que
existe entre respiración y fotosíntesis. En la respiración se emplean el oxígeno del
aire, que a su vez es un producto de la fotosíntesis oxigénica, y se desecha dióxido de carbono;
en la fotosíntesis se utiliza el dióxido de
carbono y se produce el oxígeno, necesario luego para la respiración aeróbica.
La reacción química global de la respiración es la siguiente:
C6 H12 O6 + 6O2 → 6CO2 + 6H2O + energía (ATP)
La respiración no es solamente
una actividad de los pulmones. Todo el organismo respira a través del pulmón. Quien captura el oxígeno y quien expulsa el dióxido de carbono es todo el organismo. Sus miles de
millones de células consumen oxígeno incansablemente para liberar de los glúcidos (azúcares) la
energía necesaria e indispensable para realizar sus
actividades.
La respiración humana consta básicamente de
los siguientes procesos:
·
Inhalación y exhalación: la entrada y salida de aire a nuestros pulmones.
·
hematosis: intercambio gaseoso en los alvéolos pulmonares.
·
Transporte de oxígeno a las células del
cuerpo.
·
Respiración celular.
INHALACION
En el proceso de inhalación, llevamos oxígeno a la sangre y expulsamos el aire con el dióxido de carbono de desecho. En la inhalación también llevamos
consigo una gran cantidad de elementos contaminantes y polvo, pero la nariz
cuenta con una serie de cilios (pelos) que sirven de filtro para retener
aquellos de mayor tamaño. De ahí, que se
recomienda realizar el proceso de respiración por la nariz. La
boca no cuenta con estos filtros y desde luego no está preparada
para retener ese tipo de partículas nocivas para nuestra salud.
La inspiración o inhalación es el proceso
por el cual entra aire, que contiene el oxígeno desde un medio exterior hacia el
interior de los pulmones. La comunicación de los pulmones con el exterior se realiza
por medio de las vías aéreas superiores (tráquea, laringe,
faringe, cavidades nasal y bucal).
Este proceso es realizado con la intervención del diafragma y la ampliación del tórax con la contribución de los músculos
intercostales internos , esternocleidomastoideos, serratos anteriores y
escalenos en la respiración forzada.
Este proceso se lleva a cabo gracias a la
diferencia de presiones tales como la presión pleural (presión del líquido
interpleural), alveolar (presión del aire ubicado en el interior de los alveolos)
y transpulmonar (diferente presión existente entre el interior y exterior de
los pulmones).
Para inspirar es necesario que se produzca
una contracción del diafragma; para ello, toma punto fijo su inserción en el reborde
costal, y produce un descenso del centro frénico (aumenta así el diámetro vertical del tórax).
Este descenso, llega a su fin, cuando el centro frénico se encuentra con la resistencia de las vísceras abdominales. Por tanto, el diafragma toma punto fijo el centro frénico, y eleva las costillas inferiores y superiores gracias al esternón (aumenta así el diámetro transversal del tórax). Durante el proceso de la inspiración, la tensión de los músculos abdominales decrece, mientras que la tensión del diafragma aumenta. Esto es lo que se llama relación de antagonismo-sinergia entre el diafragma y los músculos abdominales.
Este descenso, llega a su fin, cuando el centro frénico se encuentra con la resistencia de las vísceras abdominales. Por tanto, el diafragma toma punto fijo el centro frénico, y eleva las costillas inferiores y superiores gracias al esternón (aumenta así el diámetro transversal del tórax). Durante el proceso de la inspiración, la tensión de los músculos abdominales decrece, mientras que la tensión del diafragma aumenta. Esto es lo que se llama relación de antagonismo-sinergia entre el diafragma y los músculos abdominales.
EXHALACION
La exhalación o espiración es el fenómeno opuesto a la inspiración, durante el cual el aire sale de los
pulmones eliminando el dióxido de carbono. Es una fase pasiva de la
respiración, porque el tórax se retrae y disminuyen todos sus diámetros por su
propiedad física de elasticidad, sin intervención de la contracción muscular,
volviendo a recobrar el tórax su forma primitiva. Los músculos puestos en movimiento,
al dilatarse el tórax, se relajan en esta fase; las costillas
vuelven a su posición inicial así como el diafragma.
Durante la fase de espiración, los dos músculos principales
que intervienen son el diafragma y los músculos abdominales. En un primer momento, lo
que hacen es disminuir los diámetros anteroposterior y transversal del tórax de forma simultánea, debido a la
relajación del diafragma y a la contracción de los músculos abdominales, que hacen que
descienda el orificio inferior del tórax.
Como consecuencia de esto, existe un aumento
en la presión intra abdominal, lo que disminuye el diámetro vertical del tórax, ya que los músculos nombrados
provocan un desplazamiento ascendente de las vísceras, que a su vez provoca una
elevación del centro frénico, cerrándose los fondos de saco pleurales. Por
ello, se dice que los músculos abdominales son antagonistas del
diafragma, debido a que provocan la disminución simultánea de los tres diámetros del tórax, mientras que
el diafragma provoca su aumento simultáneo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario